La cremación tradicional requiere temperaturas muy altas (hasta 900 °C), lo que implica un elevado consumo de combustibles fósiles y emisiones contaminantes.
En nuestros cementerios y tanatorios buscamos siempre espacios verdes para aportar serenidad y por respeto a la naturaleza.
La innovación, para Pomfusa, siempre ha sido una forma de hacer mejor las cosas y de reducir el impacto en el planeta.
No se trata solo de adaptarnos a las exigencias legales del sector, sino de anticiparnos a ellas con la voluntad de dejar un legado más respetuoso con el medio ambiente y con las familias que confían en nosotros.